martes, 26 de noviembre de 2013

Pocos impuestos y muchos gastos sociales

Uno de los problemas que tiene España es que su gobierno gasta 100 y recauda 83. Entendemos por gobierno tanto el central, como los autonómicos, las corporaciones locales y la seguridad social. Y ningún gobierno de ningún país puede vivir mucho tiempo gastando 100 y recaudando 83, ya que tiene que pedir prestados los 17 que le faltan. Nadie presta barato a un gobierno que todos los años gasta 100 y recauda solamente 83, por lo que España tiene que pagar un tipo de interés más elevado que otros países (la prima de riesgo, que es tanto mayor cuanto crece el riesgo de impago de la deuda), lo que genera un gasto extra que no se puede dedicar a políticas sociales ni a infraestructuras.

Veamos las cifras concretas: en el año 2012 la recaudación total de las administraciones públicas fue de 382.000 millones de euros, y los gastos de 460.000 millones. El déficit, sin contar las ayudas a las entidades financieras (Bankia, Caixa Catalunya, Novagalicia, etc.), fue de 78.000 millones (48.000 del gobierno central, 18.000 de las comunidades autónomas, 2.000 de las corporaciones locales y 10.000 de la seguridad social). Las cuentas públicas son insostenibles.

La pregunta es: ¿tenemos pocos impuestos o gastamos demasiado? Viendo los gráficos de los gastos sociales y de la presión fiscal, vemos que España está entre los países con mayor gasto social y entre los de menor presión fiscal. En España hay un gasto público elevado, típico de la Europa continental, y una presión fiscal relativamente pequeña. No podemos pretender tener un gasto público como el de Francia, Alemania o Italia y pagar menos impuestos que ellos. Cuando hablamos de impuestos es importante tener en cuenta el tipo de Estado del Bienestar que queremos. Nada es gratis.



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